La AFC East se reduce simplemente a 2 equipos
New England viene de ganar la AFC, pero Buffalo hizo demasiado para que esta división se reduzca a la temporada pasada.
La opinión mayoritaria pondrá a New England como favorito automático por su 14-3, el título de la AFC East y el viaje al Super Bowl LX. Yo no compro esa lectura completa: los Patriots son un rival serio y probablemente tienen la defensa más completa de la división, pero su calendario de 2025 fue extraordinariamente amable. Buffalo, en cambio, reforzó exactamente las áreas que necesitaba y todavía tiene la ventaja más importante de todas: Josh Allen.
La opinión mayoritaria va a decir que los Patriots son los favoritos automáticos de la AFC East. Es una postura entendible: terminaron 14-3, ganaron la división, conquistaron la AFC y jugaron el Super Bowl LX. Pero para mí, convertir todo eso en una coronación anticipada para 2026 es ignorar demasiado contexto.
La AFC East no es una división de cuatro equipos. Tampoco creo que sea una pelea abierta. Es una carrera de dos: New England Patriots contra Buffalo Bills. Jets y Dolphins pueden tener historias interesantes, jóvenes que ilusionen y movimientos que mejoren sus planteles, pero hoy los veo mucho más cerca de pelear por una selección alta del Draft que de sostener una carrera real por el título divisional.
Y sí, New England merece respeto. Drake Maye confirmó que ya no es solamente una promesa. Cerró 2025 con 4,394 yardas, 31 touchdowns y 72% de pases completos, números que lo colocan entre los quarterbacks jóvenes más importantes de la NFL. Además, los Patriots no se quedaron quietos después de llegar al Super Bowl: trajeron a A.J. Brown para darle a Maye un WR1 de verdad, seleccionaron a Caleb Lomu en primera ronda para reforzar la protección y añadieron piezas como Gabe Jacas y Eli Raridon.
No estoy diciendo que los Patriots sean un espejismo. Sería absurdo. La defensa de Mike Vrabel sigue siendo, para mí, la más completa de la división. El problema es que una cosa es reconocer que New England ya pertenece a la conversación grande de la AFC, y otra muy distinta es asumir que su temporada pasada se repetirá sin matices.
Porque el calendario importa. Y los Patriots jugaron contra rivales con porcentaje combinado de victorias de .391, uno de los calendarios más favorables que hemos visto en décadas. Eso no borra sus triunfos ni convierte en mentira su viaje al Super Bowl. Pero sí explica por qué no compro la idea de que un 14-3 automáticamente los pone por encima de Buffalo en septiembre.
Buffalo terminó 12-5 y volvió a vivir el mismo dolor de siempre en enero: una eliminación 33-30 en overtime ante Denver en la Ronda Divisional. Esa derrota fue brutal, como suelen ser las derrotas de Josh Allen en playoffs. Pero tampoco me interesa castigar a los Bills por seguir siendo un equipo que todos los años está en la pelea. Llegar constantemente a enero no es el problema; el problema es dar el siguiente paso. Y para darlo, Buffalo atacó sus necesidades con mucha más intención de la que le estamos reconociendo.
La llegada de DJ Moore cambia el techo de la ofensiva. Finalmente Allen tiene a un receptor establecido, un jugador con cuatro temporadas de más de 1,000 yardas, para sumar a Khalil Shakir, Keon Coleman, Dalton Kincaid y James Cook. No se trata de decir que Moore resolverá todo por sí solo. Se trata de que Buffalo ya no le pide a Allen que invente cada respuesta cuando la ofensiva se atasca.
También reforzaron una defensa que necesitaba más talento y más profundidad. Bradley Chubb, C.J. Gardner-Johnson y Geno Stone llegan a una unidad que además añadió a T.J. Parker y Davison Igbinosun en el Draft. Parker puede complementar a Greg Rousseau en el pass rush; Igbinosun da profundidad a una secundaria que la necesitaba. No sé si Buffalo tendrá la mejor defensa de la AFC East, porque ese lugar todavía es de New England para mí. Pero sí creo que los Bills recortaron la distancia.
Jets y Dolphins tuvieron Drafts que merecen atención. Los Jets salieron con David Bailey, Kenyon Sadiq y Omar Cooper Jr. en primera ronda, una inyección real de talento para un equipo que necesita construir una nueva base. Miami agregó a Kadyn Proctor y Chris Johnson en primera ronda, además de una clase amplia que incluye a Chris Bell. Son buenos pasos. Pero todavía son pasos de reconstrucción, no movimientos que los pongan al mismo nivel de los dos contendientes.
Por eso mi predicción no parte del récord de 2025 ni del viaje de New England al Super Bowl. Parte de lo que veo hoy. Los Patriots tienen a Maye, una defensa muy seria y un roster mejorado. Buffalo tiene una ofensiva más completa, una defensa reforzada, un estadio nuevo y al mejor jugador de la división.
Cuando la distancia entre dos equipos es tan corta, yo no me voy con el equipo que tuvo el calendario más amable. Me quedo con el quarterback que puede inclinar cualquier partido.
Dame a Josh Allen y a los Buffalo Bills para ganar la AFC East en 2026.
“Cuando la distancia entre dos equipos es tan corta, me quedo con el quarterback que puede inclinar cualquier partido.
New England es un contendiente legítimo, pero no compro que sea el favorito automático. Buffalo reforzó su ofensiva, mejoró su defensa y conserva la ventaja que más pesa en una división tan cerrada: Josh Allen.