Seahawks vence a patriotas en la revancha del SuperBowl XL
Los Seahawks abrieron 1-0 ante New England, pero el 13-10 dejó una certeza: su defensiva sigue siendo capaz de inclinar partidos por sí sola.
Seattle sobrevivió a una ofensiva sin ritmo, a la salida temprana de Sam Darnold y a sus propios castigos porque volvió a encontrar una fórmula conocida contra Drake Maye: presión, coberturas largas y turnovers. JSN apareció cuando hizo falta, pero el verdadero MVP fue una defensa que ya había dominado a New England en el Super Bowl LX.
Seattle empieza 1-0, pero este no fue un partido para salir celebrando cada detalle. El 13-10 contra New England dejó más preguntas que respuestas en ofensiva. Aun así, también confirmó algo que ya sabíamos desde febrero: esta defensa tiene el nivel para ganar partidos incluso cuando el ataque no acompaña.
La fórmula contra Drake Maye
Para mí, la historia principal vuelve a ser la defensa de Seattle. Igual que en el Super Bowl LX, el plan contra Drake Maye funcionó porque nunca le permitió jugar cómodo. Seattle presionó, mandó blitz en momentos importantes y respondió cuando tuvo que sostener coberturas largas. El resultado fueron tres intercepciones de Maye y una ofensiva de New England incapaz de convertir sus oportunidades en una ventaja definitiva.
No lo veo como una casualidad ni como un mal partido aislado del quarterback de los Patriots. En el Super Bowl LX, Seattle ya había capturado seis veces a Maye y lo había interceptado en dos ocasiones, camino a la victoria 29-13. Ahora, en el primer partido de 2026, volvió a encontrar la manera de forzar decisiones equivocadas y de hacer que cada posesión de New England se sintiera complicada.
Eso es lo importante: Seattle no necesitó una actuación perfecta de su ofensiva para controlar el desenlace. Necesitó que su defensa apareciera en los momentos que definen un partido cerrado. Y apareció.
Una ofensiva que todavía debe responder
Del otro lado, no hay que ignorar lo que pasó con Seattle cuando tuvo el balón. Sam Darnold salió muy temprano por una lesión de cadera, después de completar apenas uno de dos pases para 13 yardas, y Drew Lock tuvo que asumir el control. Es difícil pedir fluidez cuando el quarterback titular deja el partido en la primera serie, pero la ofensiva nunca logró establecer un ritmo consistente.
Hubo demasiados castigos y varias series que se quedaron cortas. Seattle se sostuvo con paciencia, con una defensiva que le devolvió posesiones y con la capacidad de encontrar una jugada importante cuando finalmente la necesitó. Lock lideró los dos drives decisivos del último cuarto, pero eso no borra que el funcionamiento ofensivo fue limitado durante buena parte de la noche.
La situación de Darnold será el tema más importante a seguir en los próximos días. Seattle ganó, pero no puede depender cada semana de que su defensiva compense una ofensiva sin continuidad.
JSN sigue siendo la respuesta
Dentro de un ataque irregular, Jaxon Smith-Njigba volvió a ser la pieza que cambia la ecuación. Su touchdown de 45 yardas empató el partido y devolvió a Seattle a una noche que parecía escaparse. No sorprende: viene de una temporada de 119 recepciones, 1,793 yardas y 10 touchdowns, y sigue dando la misma sensación. Cuando Seattle necesita una jugada ofensiva, el balón termina buscando al número uno.
Mi jugador ofensivo del partido es JSN, pero el verdadero MVP fue la defensa completa. Seattle cometió errores, perdió a su quarterback titular y no jugó bien en ataque. Aun así, ganó porque generó presión, provocó turnovers y sostuvo el partido durante cuatro cuartos.
Ese es el punto central del 13-10: los Seahawks no fueron un equipo completo en el debut, pero siguen teniendo una defensa capaz de ganar por sí sola. ([apnews.com](https://apnews.com/article/9f41059f1e5fa19f70eb94929b401d54?utm_source=openai))
“Seattle no jugó bien en ataque, pero sigue teniendo una defensa capaz de ganar partidos por sí sola.
Seattle tiene trabajo por hacer en ofensiva y necesita conocer el alcance de la lesión de Sam Darnold. Pero su primera victoria dejó una conclusión clara: mientras esta defensa mantenga su presión y su capacidad para provocar errores, los Seahawks tendrán una base para sobrevivir incluso sus peores noches en ataque.