Mendoza y Beck vuelven a encontrarse, ahora con todo por demostrar en la NFL
La pretemporada no se trata del marcador: se trata de detectar qué historias pueden cambiar una temporada antes de septiembre.
La historia que más quiero seguir este jueves es el reencuentro entre Fernando Mendoza y Carson Beck, siete meses después de la final universitaria que ganó Indiana. Mendoza llega como primera selección global de los Raiders y Beck busca seguir empujando por una oportunidad real en Arizona. Pero la primera noche grande de la pretemporada también trae historias importantes en Pittsburgh, San Francisco y Tennessee.
La pretemporada de la NFL está hecha para partidos que probablemente olvidaremos en unas semanas, pero también para historias que pueden cambiar el rumbo de una temporada. Y este jueves hay varias que realmente vale la pena seguir.
La principal está en Las Vegas.
Hace apenas siete meses, Fernando Mendoza y Carson Beck se enfrentaron por el campeonato nacional del College Football. Mendoza llevó a Indiana a una temporada perfecta y a una victoria 27-21 sobre Miami. Ahora vuelven a estar frente a frente, pero en un escenario completamente distinto: Mendoza con los Raiders y Beck con los Cardinals.
No es literalmente una revancha por el título, pero difícilmente podríamos pedir una mejor historia para abrir su etapa en la NFL.
Mendoza fue la primera selección global del Draft y, aunque Kirk Cousins sigue perfilándose como el favorito para abrir la temporada como titular, este es exactamente el tipo de partido en el que Mendoza puede empezar a acelerar esa conversación. No se trata de ganar un juego de agosto: se trata de reducir la distancia entre un novato y el veterano que hoy está delante de él.
Del otro lado está Beck, selección de tercera ronda de Arizona. Ya dejó buenas sensaciones en el Hall of Fame Game y ahora tiene otra oportunidad de demostrar que no debe ser tratado solamente como un proyecto de futuro. Jacoby Brissett tiene la experiencia y sigue siendo la referencia en ese cuarto de quarterbacks, pero Beck puede seguir presionando si aprovecha los minutos que le den.
Por eso es posiblemente el partido de pretemporada que más quiero ver hoy. No solamente tenemos a dos quarterbacks jóvenes. Tenemos a dos jugadores cuya última gran historia juntos terminó con uno levantando el trofeo y el otro quedándose a una posesión.
Pero no es lo único.
Packers-Steelers trae una historia completamente distinta. Aaron Rodgers vuelve a encontrarse con Green Bay, ahora acompañado nuevamente por Mike McCarthy en Pittsburgh. Rodgers no parece especialmente interesado en jugar demasiada pretemporada, pero incluso si termina viendo el partido desde la banca, tener a Rodgers, McCarthy y los Packers en el mismo estadio hace imposible ignorar el contexto.
Y detrás de Rodgers está algo que sí importa para Pittsburgh: Will Howard contra Drew Allar. Ninguno está peleando por quitarle el puesto esta temporada, pero ambos forman parte de la conversación sobre quién puede sobrevivir en ese cuarto de quarterbacks y, eventualmente, convertirse en una opción real para el futuro.
En Titans-49ers, yo pondría los ojos directamente sobre los receptores. Tennessee presenta a Carnell Tate, cuarto pick global y primer receptor seleccionado en el Draft. San Francisco, por su parte, tiene a De’Zhaun Stribling, un novato que necesita aprovechar cualquier oportunidad que se abra dentro de un grupo de receptores con movimiento durante el campamento.
Después están Lions-Bengals, Colts-Patriots y Chargers-Texans: partidos quizá con menos narrativa nacional, pero útiles para empezar a resolver depth charts y encontrar jugadores que hoy parecen secundarios y en septiembre podrían terminar teniendo un papel importante.
Eso es lo que me gusta de la pretemporada. El marcador es probablemente lo menos importante.
Hoy no estoy viendo quién gana Cardinals-Raiders. Quiero ver cuánto se ha reducido la distancia entre Mendoza y Cousins. Quiero ver si Carson Beck puede aprovechar otro buen partido. Quiero ver qué novato empieza a obligar a su entrenador a darle más oportunidades.
Y, sobre todo, quiero volver a ver a Mendoza contra Beck.
En enero se enfrentaron por ser campeones nacionales.
Siete meses después, los dos empiezan desde cero.
“En enero se enfrentaron por ser campeones nacionales. Siete meses después, los dos empiezan desde cero.
El marcador de agosto no define nada, pero las repeticiones sí pueden empezar a cambiar jerarquías. Mendoza y Beck llegan al mismo partido con caminos distintos, pero con una historia compartida que hace que este juego de pretemporada importe un poco más de lo normal.